Mi vida en Valencia

Aquí estoy, frente al Museo de la Cerámica.
Este nombre, que he elgido para mi blog, tiene mucho que ver con el reencuentro con mis raices.
Si bien nací en Argentina, mis raíces están en Italia, y es en ese medio donde voy a buscar las tradiciones que me legaron mis padres y mis hermanos mayores.
Me siento muy ligada al idioma, a las comidas, a la música. Los paisajes, lo que he conocido de Italia en mis viajes.
Mi profesión me ha hecho conocer espacios de enorme riqueza, y deseo profundizar en esos temas.
Desde mi llegada a Valencia, en noviembre de 2004, he descubierto una vida mucho más plena.
Tanto desde el punto de vista profesional, como desde el personal.
La ciudad se ha presentado como un sinfin de posibilidades: caminar, recorrerla, disfrutar de un clima agradable.
Me apasiona la tradición islámica, que subyace, y que aparece cuando menos lo esperamos.
Durante mi larga estancia en Venezuela, mi vida profesional se desarrolló enormemente, descubriendo potencialidades, aprendiendo nuevas tecnologías, y conociendo toda clase de personas, a las que debía satisfacer en sus necesidades.
Por esa razón, me enriquecí desde el punto de vista humano, y creo que esto fue percibido por aquellas personas a quienes se me dio la oportunidad de ofrecer mis servicios profesionales.
Sin embargo al llegar a España, encontré una cultura rica, que he ido aprehendiendo poco a poco.
La vida profesional también me ha ayudado en ese aspecto. Cada trabajo ha sido una oportunidad de conocer formas de ser, personalidades diversas, que son generosas en darse. Esto ha dado como resultado, proyectos más valiosos, ya que en cada caso he tratado de conocer a fondo las personas a quienes van destinados los espacios que construimos.
En general el resultado ha sido positivo. Esta soy yo, así me conocerán, como arquitecta, como diseñadora, como persona abierta a nuevos conocimientos y nuevas amistades.